Reciclaje electrónico a la caza de Internet de las cosas

Reciclaje electrónico a la caza de Internet de las cosas

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Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés) es una tendencia que está moldeando nuestra vida en todas sus áreas. Según Gartner, en 2020 habrá 26.000 millones de objetos conectados. Pero las cifras son aún más potentes, ya que 300.000 nuevos objetos se conectan a Internet por hora y 30 millones; lo hacen cada semana. Ante esta realidad cabe preguntarse, ¿qué pasa con estos aparatos cuando son dados de baja? ¿Se reciclan, se botan?

Según estimaciones del Programa de la Organización de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), se generan anualmente alrededor de 20 a 50 millones toneladas de residuos electrónicos y eléctricos a nivel mundial. En América Latina la cifra alcanza aproximadamente las 120.000 toneladas al año, cantidad que se triplicaría este 2015.

Buscar una solución a este problema es imperioso y el uso renovable de estos elementos o reciclaje electrónico se vuelve un acto de justicia para las nuevas generaciones y una responsabilidad ineludible para nuestro día a día. También se ha transformado en una atractiva posibilidad de negocios. Así lo entiende China, que desde 2003 ha desmontado cinco millones de televisores, lavadoras y computadores, más de diez millones de teléfonos celulares y cuatro millones de refrigeradores.

“El 75% de los componentes de un computador corresponde a material reciclable recuperable y solo el 3% es tóxico y exige ser tratado de una manera adecuada.  Entidades ecológicas son claras al manifestar que 10 millones de teléfonos celulares obsoletos corresponden a: casi US$12,5 millones en oro, US$1,8 millones en plata y US$664.000 en cobre. Entonces, ¿Por qué no tomar esta oportunidad y reciclar?

Las estadísticas son claras, en 2009 la Agencia de Medio Ambiente de Estados Unidos reveló que se botaron más de 47 millones de computadores, 27 millones de televisores y 141 millones de teléfonos móviles. En Europa,  en 2020 se habrán botado 12 millones de estos aparatos.

En nuestro país se reciclan aproximadamente 837 toneladas de basura electrónica al año, lo cual correspondería a solo un 11% de total de este tipo de desechos. Si bien existen empresas de reciclaje, falta entender la real dimensión de esta problemática.

La Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Ley de Fomento al Reciclaje, iniciativa que contempla instaurar metas de recolección y valorización a los fabricantes e importadores de nueve elementos tales como: aceites lubricantes, aparatos eléctricos y electrónicos; diarios, periódicos y revistas; envases y embalajes, medicamentos, neumáticos, pilas y baterías, plaguicidas caducados y vehículos.

Ante el imparable avance del IoT, el reciclaje electrónico debe convertirse en algo más que un proyecto de ley o una bandera de lucha de los ambientalistas. Debe ir necesariamente a la caza de los objetos electrónicos y otros tantos que perjudican la sustentabilidad del planeta. Esta cruzada también depende de una triada virtuosa: educación, empresa y Gobierno.

Beatriz Astorga, Jefa de Marketing y RSE de Kibernum