¿Por qué las chilenas no trabajan en informática?

¿Por qué las chilenas no trabajan en informática?

Los grandes cambios sociales siempre han requerido de una transformación integral de la mentalidad colectiva. De esta forma, aún se tiene la creencia de que algunas actividades no son aptas para que las realicen las mujeres, aún cuando estas ideas ya no deberían existir en pleno siglo XXI. En Chile, por ejemplo, algunos factores han impedido que muchas de ellas decidan emprender una carrera en informática. Analicemos esto, al mismo tiempo que mostramos cómo las chilenas en tecnología están recuperando el poder paulatinamente.

Principales razones por las que las chilenas no trabajan en informática

1. La mentalidad patriarcal: por siglos ha prevalecido la idea generalizada de que la sociedad fue construida por y para hombres. ¿Te suena familiar este concepto? Pues bien, esta ideología resta oportunidades a las mujeres en muchos sentidos. De aquí la disparidad en salarios y oportunidades que aún prevalece.

2. Una educación desigual desde el colegio: de acuerdo con las cifras ofrecidas por la Asociación Chilena de Empresas de Tecnología de Información (ACTI), apenas el cuatro por ciento de los profesionales trabajando en informática en el país son mujeres. Tal desigualdad comienza desde el colegio, donde por tradición se les ha motivado más a los hombres que a las mujeres a seguir carreras relacionadas con matemáticas y tecnología.

3. Las tradiciones refuerzan creencias: la historia nos ha enseñado que algunos sectores de la sociedad aceptan las creencias alimentadas por tradiciones ancestrales automáticamente, lo que tiene como resultado obstaculizar los sueños y aspiraciones de aquellos que no saben cómo nadar contra la corriente. Seguramente lo has vivido en carne propia en algún momento. Sin embargo la buena noticia es que esto está cambiando poco a poco, tal como lo mostramos a continuación.

Chilenas en tecnología: una visión del futuro de la mano de una singular organización

Su nombre es Girls in Tech y es una organización global sin fines de lucro cuyo objetivo es lograr una total equidad de género en el área de tecnología. Al mismo tiempo, buscan dar a conocer a mujeres destacadas en este ramo, conectándolas con aquellas empresas y clientes buscando personal con talento, experiencia y mentalidad innovadora.

Fue fundada en Silicon Valley en el 2007, extendiéndose más tarde a otros países, como Chile, que comparten la misma inquietud. Es necesario enfatizar de nuevo que el trabajo de las mujeres en el campo tecnológico es tan valioso como el de los hombres, pero falta visibilidad para las mismas así como un mayor número de oportunidades.

Por estas razones fue creada la organización, quienes a través de diversos programas y eventos buscan lograr este objetivo en un lapso de tiempo razonable. Como ejemplo, tenemos el Día Mundial de Las Jóvenes y Niñas en las TIC(Tecnologías de Información y Comunicación), celebrado por vez primera en abril del 2015 con exitosos resultados.

¿Qué avances se han logrado hasta el momento en el país?

Además de la labor realizada por dicha organización, repasemos otros éxitos logrados en años recientes:

– En el 2014, más de 100 mujeres chilenas y extranjeras participaron en las Jornadas Chilenas de Computación, acabando con la creencia que estos eventos son de interés exclusivamente masculino.

– Dos mujeres destacaron durante el 2015 en el ámbito tecnológico en Chile. La primera es Belén Guede, estudiante de 17 años ganadora de la competencia Microsoft Youthspark Challenge for Kids, la que tiene como objetivo despertar el interés de los niños en la tecnología. Luego tenemos a Jocelyn Simmonds, Doctora en Ciencias de la Computación originaria de Canadá y fundadora del evento Encuentro de Mujeres en Computación, mismo que reúne a estudiantes y profesionales chilenas para compartir ideas, conocimientos y propuestas.

– Además del éxito obtenido por estas damas que sirven como fuente de inspiración para el resto, un plan piloto de ACTI en unión con Fundación Kodea, DuocUC y Corfo recientemente permitió que 72 mujeres se especialicen en lenguajes .NET y Java. Este es un gran paso a nivel nacional que brinda una esperanzadora mirada hacia el futuro.

¿Qué sucederá más adelante?

Sin duda alguna aún falta mucho por hacer. A pesar de todo, las organizaciones y eventos de los que hemos hablado en párrafos anteriores son las semillas que han dado lugar a los buenos frutos que ya se están cosechando. Es preciso cambiar la mentalidad machista de raíz y dar a conocer el trabajo de todas y cada una de las chilenas en tecnología cuya labor está transformando a la sociedad. En este contexto, el apoyo a cada evento y asociación será fundamental para lograr una igualdad laboral sin precedentes.