Invertir en capacitación es clave para revertir escasez de profesionales TI

Invertir en capacitación es clave para revertir escasez de profesionales TI

En 2015 se necesitarán 296.200 nuevos especialistas en el área, según un estudio elaborado el año 2013 por IDC y Cisco.

El aumento en la penetración de las TIC a nivel mundial, ha generado el desarrollo de tecnologías cada vez más sofisticadas y atraído grandes inversiones a las empresas del sector. Pero también ha dejado en evidencia un problema creciente: la escasez de especialistas en el área.

El fenómeno no sólo ha afectado a Chile, sino también a toda América Latina. Según un estudio elaborado por IDC y Cisco, la demanda regional por profesionales capacitados en estas tecnologías superará en 35% la oferta disponible en 2015, por lo que se necesitarán 296.200 nuevos colaboradores especialistas en programación, análisis e ingeniería de ejecución informática.

Además de limitar las posibilidades de importar talento TIC a nuestro país, esta situación está obligando a las empresas del área a adoptar medidas urgentes para revertir esta escasez y evitar así que se dilaten o cancelen proyectos que al año mueven en Chile más de US$ 9 mil millones.

Una de las acciones recomendadas, dice Luis Stein, presidente de Asociación de Software y Servicios de Chile (Gechs), es que las empresas no sólo inviertan en capacitación, sino también “en cursos cortos de finishing school, de no más de seis meses, que le permitan a la gente que esté trabajando obtener un valor agregado para incrementar sus ingresos”.

Por su parte, Marcelo Solari, Gerente Unidad de Negocio Personas TI de Kibernum, afirma que realizar capacitaciones en inglés o java, que son las competencias más cotizadas entre los profesionales del rubro, resultan fundamentales.

“También se deben incluir capacitaciones en herramientas específicas de tecnología, ya que sucede, en muchas ocasiones, que el postulante tiene el 90% de las características requeridas pero al faltarle una tecnología, por más simple que sea, queda fuera del proceso”, dice.

Agrega que a esto se suma la posibilidad de “ofrecer contrataciones más atractivas y la posibilidad de hacer carrera en una empresa, ya que la mayoría de los requerimientos que nos hacen los clientes son por proyectos entre tres y ocho meses”.