Beetec: Impulsando el desarrollo en la población Santa Adriana

Beetec: Impulsando el desarrollo en la población Santa Adriana

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El objetivo de la fundación Barrio y Tecnología, apoyado por Kibernum, es cambiar la realidad existente en barrios que se han transformado en dormitorios, donde hay mucha pobreza y no se genera crecimiento económico.

Con seis raquetas, dos tarros de pelotas, pero con muchas esperanzas y ganas de ayudar, Rodrigo Tapia, Víctor Célis y Richard Quintana crearon hace 12 años “Futuros Para el Tenis (FPT)” en la población Santa Adriana de la comuna de Lo Espejo, una escuela de tenis para niños en riesgo social, que pretendía generar un espacio de protección para los menores que pasan gran parte del día solos.

Así es como con su tenacidad y pasión por FPT estos jóvenes trabajaron con el fin de tener mejores condiciones de entrenamiento, y en conjunto con el programa gubernamental “Quiero mi Barrio” lograron contar con el centro deportivo más moderno de la región Metropolitana.

Más allá de la labor que realizan a diario en la escuela de tenis, el emprendedor trío se dio cuenta de que su aporte debía ser más global y beneficiar el desarrollo integral de los vecinos. Así, comenzaron a formar una fundación que permitiera capacitar y entregar herramientas tecnológicas e informáticas a los habitantes de la población.

De este modo se creó  la Fundación Barrio y Tecnología (Beetec). “Estos talleres beneficiaran en una primera etapa a dueñas de casa, a quienes se les entregarán conocimientos de tecnología que les permita desarrollar micro tareas, en el laboratorio de primer nivel que tenemos en la población”, expresó Rodrigo Tapia, fundador de Beetec.

“Queremos cambiar la realidad que tenemos hoy en este tipo de barrios, los que se han transformado en dormitorios y donde no se genera un desarrollo económico, además de existir mucha pobreza, por eso lo que buscamos es entregar a las dueñas de casa una oportunidad laboral en su misma población y más cerca de sus hijos”, agregó Rodrigo.

Este proyecto fue presentado a fines del 2014 a Kibernum, empresa que ayudó en su desarrollo e implementación. “Luego de un estudio y evaluación, se identificó que el primer aporte a este programa sería la creación de una sala donde se pudiera entregar herramientas tecnológicas básicas y que tuviera toda la conectividad necesaria”, contó Harold Gómez, ingeniero de negocios de Kibernum y encargado de este programa en la compañía.

“En 2016 nuestra área de capacitación ayudará en la implementación de los primeros cursos pilotos con el objetivo de que los participantes puedan desarrollar habilidades para testear aplicaciones o realizar micro tareas y que en el futuro puedan entregar servicios para nosotros”, manifestó Harold Gómez.

Para Rodrigo este es un gran paso y aporte para Santa Adriana. “Este es el comienzo de un gran camino que aún queda por recorrer con Beetec. Todos los proyectos que tenemos en la población no son 100% sustentables y se necesitan más empresas como Kibernum que trabajen en conjunto con nosotros, bajo los conceptos de RSE, porque en Chile no podemos hablar de empresas exitosas si tenemos una sociedad fracasada. Por eso esperamos que otras entidades se acerquen a nuestros proyectos, que su aporte vaya más allá de lo económico, sino que tengan las ganas de ayudar junto a nosotros, creando un nuevo concepto de barrio, donde todos crecemos juntos. Porque no solo queremos mejorar nuestra población, sino que a la sociedad en general”, expresa.

El primer curso piloto de Beetec, contará con la participación de ocho mujeres y ocho niños. La idea es continuar con nuevas capacitaciones seguir creciendo con este proyecto.